jueves, 8 de octubre de 2015

ARTICULO INTERESANTE DEL BOOM DE LAS CERVEZAS ARTESANAS

“La cerveza se ha despertado”, reconoce Richard Sanz, de las bodegas vinícolas Menade en la provincia de Valladolid. Su historia empresarial es significativa. Desde el siglo XIX, esta bodega ha ido produciendo vino de calidad de generación en generación. Pero, hace poco, los dueños decidieron dar un pequeño giro estratégico. Aprovecharon las instalaciones para la producción de sus caldos para lanzarse al mercado de las cervezas artesanales, con la marca La Burra. “Durante años la cerveza ha sido hermana pobre del vino, que parecía el producto más serio. Se despreciaba, cuando se merece el mismo respeto”, explica Sanz. “Hemos decidido con esta inversión hacer un producto de personalidad y el 80% se destina a la exportación. Nos hemos volcado porque hemos visto un desarrollo de mercado”, indica.

Una cerveza artesanal está hecha con los mismos ingredientes que una industrial: agua, malta, lúpulo y levadura. A partir de ahí, empiezan las variantes, que son prácticamente infinitas. De hecho, no hay una definición clara. En EE.UU., país pionero (donde ocho de cada cien cervezas son artesanas), califican con este nombre aquellas cervezas que tienen una producción limitada. En España no hay regulación específica alguna, salvo los controles sanitarios a los que se somete cualquier bebida que se comercializa.

Por lo general, estas cervezas no están pasteurizadas. Son un producto vivo, utilizan el carbónico natural de su fermentación alcohólica para gasificarse. La fermentación en botella hace que estas cervezas puedan contener a veces una turbidez o sedimento natural. El alcohol puede ir del 2% hasta el 17% (las hay que llegan a 60%). El precio puede oscilar de poco más de un euro a más de 300. Colores, sensaciones, y aromas son de una gama amplísima. Aquí tal vez se encuentra su fortaleza: a diferencia de las industriales, que siguen unas pautas de producción estándar, las artesanas ofrecen un vasto abanico de experiencias. Por eso la han llamado “la cerveza de autor”: ninguna se parece a otra.

“Estas cervezas no están pensadas para un consumidor pasivo. Los productores apuestan por bebidas que tengan un aroma agradable, un buen gas, que sean finas, elegantes. Se toman con tranquilidad, tienen volumen y cuerpo y un sabor marcado, para todas aquellas ocasiones en que se necesita una pausa de relax”, indica Sanz. Dicen las estadísticas que España se hizo cervecera en 1987, cuando el consumo de cerveza superó al del vino. En aquel entonces, de la cultura de la taberna se pasó a la cultura del bar de las ciudades. La eclosión de la craft beer (en su versión inglesa) es el fenómeno más reciente de este largo camino. Si se miran los números, se encontrarán en España más de 150 marcas distintas de cervezas artesanas. Sólo en Catalunya, la comunidad más activa en este sector, hay 40 marcas y unas 25 microcervecerías. Algunas de ellas cuentan con un número de empleados que no cabe en los dedos de una mano. En estos momentos, la lider del sector a nivel estatal es Montseny y los líderes en instalación de fábricas, Cerveza Artesana. Guzmán Fernández es maestro cervecero de Ca l’Arenys, empresa que se dedica integralmente a la producción de cerveza artesanal con la marca Guineu. “Empezamos con 40.000 litros, luego hemos pasado a 90.000 y hemos acabado el año pasado en 120.000 litros”, cuenta.

Pero el tejido productivo de este sector es aún muy pequeño: apenas alcanza el 0,3% del mercado. Eso sí: su cuota se duplica cada año. “Hace seis años este escenario habría sido ciencia ficción. Es fascinante”, apunta Mikel Rius, productor de Barcelona Beer Fest, un festival (que ha llegado a la tercera edición) dedicado a este sector que tuvo lugar el pasado fin de semana en la ciudad catalana, con una presencia de más de 300 marcas. La Mostra de Cervesa artesana de Mediona, en el Penedès catalán (patria del cava), es otro de los certámenes que se ha consolidado como referencia. Hay una notable ebullición.

“Desde hace unos años se registra un verdadero boom con las cervezas artesanas. El fenómeno ha entrado en progresión geométrica. En la actualidad prácticamente todos los días aparece alguna nueva microcervecería. Nuestro país, de tradición vitivinícola, no está acostumbrado a tantas variedades de cerveza. Por lo tanto existe en general un desconocimiento total de la cultura de la misma. Pero la cerveza es algo más que un refresco que se debe tomar muy frío y con mucho gas”, afirma Salvador Fortea, elaborador de cerveza artesana y miembro del GECAN (Gremi d’Elaboradors de Cervesa Artesana i Natural). El cambio cultural ahora ha llegado.

“Cada vez hay más bares que, junto al surtidor de la cerveza industrial, han añadido otro especializado en artesanales”, asegura Mikel Rius. Otros establecimientos, desde hace ya un tiempo, han optado por hacer su propia cerveza y la han convertido en su seña de identidad. Pero donde estas bebidas empiezan a tener una notable penetración y desarrollo es en la alta restauración. Hasta hace unos años, restaurantes con estrellas Michelin tenían cartas de agua, de whisky, de gin-tonic y de vino. Pero no de cervezas. Y esto ahora está cambiando. Por ejemplo, en el restaurante de Barcelona El Racó d’en Cesc ofrecen a sus clientes hasta 150 diferentes. Detalle a tener en cuenta: en este local muchas botellas quedan almacenadas en la misma cantina donde se custodian lo vinos. El mimo, el trato y el cariño parece ser el mismo.

Y es precisamente en la alta restauración donde estas cervezas están encontrando su razón de ser: por su precio (algunas se llegan a vender a precios similares a los de un vino de media calidad, de 20 euros para arriba), por su sofisticación y por su capacidad de maridar mejor con los platos. Juan Muñoz, presidente de la Academia de Sumillería, lo explica así. “Estas cervezas premium se dirigen más a la gente adulta. Son más caras, sus botellas son especiales y hay pocas economías de escala”. Por eso, están encontrando su lugar en este peculiar nicho del mercado. “Han entrado en la gastronomía de gran nivel. Hoy no es extraño tomar una cerveza con un osobuco o degustando un jabalí. Creo que un buen restaurante debería tener en su carta por lo menos tres tipos de cerveza. Y cada carta debería indicar la gradación y la cantidad de extracto seco, que es lo que confiere el cuerpo a la misma”, dice Muñoz.

Por lo general, dicen los expertos, quien consume vino, también consume cerveza. Y quien consume cerveza, no siempre consume vino. Pero esta dicotomía, gracias precisamente al impulso de las artesanales, está cambiando. De hecho, entre el vino y la cerveza empiezan a aparecer algunas similitudes. En el sector cervecero se está hablando de llevar a cabo un sistema de guía con puntuación, un poco como ya ocurre con los caldos. Además, algunas marcas fabrican cervezas que envejecen en barrica y que cuentan con una fecha de embotellado, como si se tratara de una añada especial; hay algunas que se beben en copa de cava, como si fueran un espumoso…

En EE.UU. y algún otro país existe la figura del sumiller de cervezas, una profesión que en España no existe como tal (apenas se dedican tres horas a la cerveza en un curso de formación en sumiller de dos años), pero sí que se organizan cursos de cata en escuelas de hostelería, que registran un interés creciente. En El Racó d’en Cesc organizan cenas con menús de degustación sólo a base de cerveza, que tienen éxito. “Los clientes nunca devuelven una cerveza de la degustación. Pero además, se acaban sirviendo en la mesa distintas variedades, con lo que la socialización se incrementa. Y los comensales siempre acaban sacando fotos de las copas”, cuenta Edgar Rodríguez, sumiller especializado en cervezas del restaurante.

“Hace años, los clientes que acudían a comer me decían ‘tráeme una cerveza’. Yo le preguntaba: ‘¿cuál?’ Y me contestaban: ‘algo normal’. Había como un muro de piedra”, cuenta Rodríguez. “¡Cuál fue la nuestra sorpresa al ver que la aceptación de los menús fue equiparable a la del vino!. Los clientes dejaban de pensar que la cerveza tenía que limitarse a ser un mero aperitivo en la mesa”. El chef Toni Romero destaca que “el vino se encuentra en una posición más elevada que las cervezas. En ningún caso deben entablar una batalla. Simplemente se tiene que poder mostrar al cliente una buena oferta de cervezas del mismo modo que existe una buena oferta de vinos”.

Según Guzmán Fernández, “las capacidades de maridaje de la cerveza son incluso superiores a la del vino, porque al haber tanta variedad pueden combinar mejor con los platos”. En efecto, al tomarse en cantidades más pequeñas, es posible asociar cada sabor gastronómico con una cerveza determinada, mientras que con una botella de vino, esto es más difícil. Y además, todos los comensales acaban bebiendo de la misma botella, cuando a lo mejor cada persona tiene un gusto y unas preferencias especiales.

Los gastrónomos, por lo general, subrayan que las cervezas combinan muy bien con alimentos grasos (como los fritos), escabeches, salados y en todos aquellos alimentos en los que el avinagrado sería incompatible con el vino. Luego están las cervezas negras, que se acoplan bien con el chocolate y los postres. Toni Romero ilustra posibles combinaciones de alimentos que se pueden lograr con las artesanas, platos que a primera vista uno no asociaría tradicionalmente con la cerveza: pies de cerdo, foie, langostinos, carrillera de ternera, requesón, regaliz, tartares…y además: germinados, fruta….

Todavía queda camino por recorrer. En la región de Flandes, en Bélgica, dicen que hay más tipos de cerveza que días del año. Esto se debe también a que ninguna cervecería trabaja en exclusiva con una única marca. La diversidad está asegurada. En España es diferente, porque los grandes grupos cerveceros se llevan la palma. No obstante, hay algunos factores que invitan al optimismo. Jacobo Olalla, director general de Cerveceros de España, apunta a unas cifras muy interesantes: “en España más del 80% de la cerveza se consume con algo de comer. Y entre el 25% y 40% de los ingresos de los bares depende de la cerveza”. ¿Qué significa? Que el potencial para asociar la cerveza a las comida es muy alto. Asimismo, el hecho de que los bares sigan siendo los principales vehículos del consumo, con una adecuada formación, pueden orientar al consumidor para que comience a apreciar tipos de rubias (no tan rubias…) fuera de las habituales.

“Creo que España es un país con cultura gastronómica, y de vino. Por lo tanto este tipo de cervezas pueden funcionar.”, dicen Martina Molloy y Peter Bonner, de la microcervecería BeerCat. “En países de reputación más cervecera como Alemania se tiende más a beber por beber”, recuerdan. Hay otro punto sobre el que las cervezas artesanas tienen mucho que decir: la seducción del público femenino. “Tradicionalmente se percibía la cerveza como una bebida muy masculina. Pero la artesana es más para ellas, que tienen una mayor sensibilidad para detectar los aromas”, asegura Molloy. “El 40% de nuestros visitantes del festival Barcelona Beer Fest son mujeres”, confirma Mikel Rius.

Las artesanas empiezan a hacer cierto ruido. Prueba es que en el sector está teniendo lugar un fenómeno indicativo: grandes grupos cerveceros se están fijando en muchas de estas marcas artesanales y en algunos casos han llegado a comprarlas. Asimismo, las marcas industriales han extendido su gama para seducir a este consumidor, añadiendo en su catálogo ediciones especiales, cervezas sin pasteurizar o aromatizadas y combinaciones de lúpulos diferentes.

La última incógnita que queda por despejar es si esta tendencia será sostenible en el tiempo. ¿Se está creando una burbuja de microcervecerías? Podrán sobrevivir todas estas pequeñas marcas con una cuota de mercado tan reducida? Los márgenes de estas pequeñas empresas, si se comparan con los grandes grupos industriales, son mínimos. Asimismo, no pueden ofrecer a los distribuidores los mismos descuentos que los grandes grupos cerveceros, que consiguen el monopolio en muchos bares.

Según Guzmán Fernández, “se necesita una producción mínima de 2.000 litros para conseguir colarse en el mercado”. Y alguna firma que no calcule bien el plan de negocio puede quedarse fuera. “Nuestra preocupación es que estas empresas mantengan estándares de calidad mínimos”, confiesa Jacobo Olalla. En efecto, al haberse puesto de moda la posibilidad de hacer cerveza en casa, son muchos los que se han subido al tren, no siempre ofreciendo productos dignos de este nombre. Al final, será el consumidor (y las consumidoras) quién decidirán qué rubia (y no tan rubia) merece la pena.





Un saludo y gracias por vuestro tiempo.


Nos vemos en los Bares.

martes, 6 de octubre de 2015

INGREDIENTES DE LA CERVEZA ARTESANA

Buenos días cerveceros esta mañana os voy a hablar de los ingredientes de la cerveza artesana, lúpulos, maltas y levaduras.

El lúpulo [Humulus lupulus]

Es uno de los ingredientes que forman parte de la cerveza actualmente, aunque no empezó a emplearse en el proceso cervecero hasta el siglo XIII. Se trata de una planta trepadora de la familia de las canabináceas, en la que las flores masculinas y femeninas se encuentran separadas en diferentes plantas. Su principal propiedad es producir el amargor típico de esta bebida, aunque también proporciona sabores y aromas.

En la elaboración de cerveza se emplea la flor femenina de esta planta. Dichas flores se denominan “conos de lúpulo” pues está formada por pequeñas hojas verdes en forma de piña y carece de pétalos de colores vistosos. Como la época de floración de esta especie va de julio hasta septiembre según la variedad, las flores son secadas y prensadas para su conservación.



Los componentes principales del lúpulo son: alfa-ácidos, beta-ácidos, resinas y aceites esenciales.



Los alfa-ácidos o Humulonas: son una familia de resinas específicas del lúpulo y responsables de su amargor y otras propiedades sicoactivas. El poder amargante de un lúpulo se mide por el porcentaje que contiene de esta sustancia, que cambia de una cosecha a otra y según la variedad de planta. Éstas resinas son transformadas por temperatura (isomerización) durante el proceso de cocción del mosto en iso-alfa-ácidos, que son los responsables finales del amargor de la cerveza.

Los beta-ácidos o Lupulonas: son resinas similares pero con un poder de amargor muy pequeño. Sin embargo, estas resinas se pueden estropear fácilmente en presencia de oxígeno y generar sabores extremadamente amargos y desagradables.

Los Taninos y los aceites esenciales: Los tatinos tienen las propiedades clarificantes y bacterioestáticas (de gran importancia para la fermentación), mientras que los aceites esenciales son sustancias aromáticas de fácilmente evaporables que dan las propiedades de sabor y olor a la flor del lúpulo y por lo tanto también a la cerveza. En la elaboración de una cerveza pueden utilizarse combinaciones de diferentes lúpulos para aportar las propiedades más notables de cada uno de ellos.

Conos de lúpulo: Las flores de lúpulo recolectadas son secadas mediante aire caliente a 60-65ºC durante 10 horas. El producto final es compactado y envasado preservándolo de la oxidación del aire y de la luz. Este producto es el más natural y el más empleado en la elaboración tradicional. Al finalizar la cocción del mosto, se realiza un proceso de filtrado natural a través de las flores de lúpulo sedimentadas en la caldera, de gran importancia para la claridad final de la cerveza.



A continuación se enumeran las variedades de lúpulo más conocidas y se describen sus características: contenido habitual de alfa-ácidos (%), Aroma (comentarios sobre sus aportaciones en este sentido), el origen de producción original, su uso habitual y las variedades que lo pueden sustituir en una receta en caso de no disponer de la variedad en cuestión.


Eslovenia 4,5-6%
Fuggles
Otras variedades de Goldings
Fuggles
Reino Unido
Introducido en Usa 4,5-6%
Otras variedades de Goldings
USA 8-11%
USA 4,5-6%
Centenian
Columbus
Inglaterra 6,5-8,5%
Styrian Goldings
EK Goldings
Inglaterra 8-10%
Hellertau
Bullion
Alemania3,5-5,5%
Mount Hood
Liberty
Republica Checa 3-4,5%
Tettnanger
Crystal
Alemania 3,5-5,5%
Saaz
Crystalç
Inglaterra 9,5-12,5%
Fuggle
Willamette
Alemania 6-10%
Hellertau
Liberty
Nueva Zelanda 14-16%


Cereales Malteados o malta


El malteado es un proceso al que se han sometido previamente los cereales empleados en la elaboración de cerveza. Habitualmente se maltea la cebada y minoritariamente el trigo, aunque también es factible maltear otros cereales como mijo, arroz, etc.

El malteado se divide en tres etapas: remojo, germinación y secado. Con este proceso se consiguen activar los encimas (amilasas) del cereal que realizan el proceso natural de degradación (sacarificación) de almidón en azúcares fermentables (maltosa), durante la etapa de maceración.

Las variedades de maltas que podemos encontrar son muchas pero la clasificación principal está en su función, existiendo dos tipos principales.

Las maltas Base: se emplean dentro de una receta cervecera en proporción mayoritaria porque son las que aportan la fuente de azúcar para fermentar, y por ello mismo son maltas con poder diastásico o enzimático.

Las maltas Coloreadas: se emplean en pequeñas cantidades para aportar sabores y colores diferentes según el estilo de cerveza que se desea elaborar.

NOMBRE, ORIGEN, COLOR (EBC) y  MÁX. % DE USO

PILSEN O LAGER
ALEMANIA
REP.CHECA
BELGICA
Color 3 
100%
Color- 3-4 
70%
MALTA PALE

REINO UNIDO

BELGICA
Color 5
100%

CARA MALT

ALEMANIA

CENTRO EUROPA 
 20%
CRYSTAL MALT

REINO UNIDO 
Color 80-140 
20%
AMBER MALT

REINO UNIDO
Color 90-110
 20%
MALTA CHOCOLAT

REINO UNIDO
Color 800 
10%
BLACK MALT

REINO UNIDO 1400 10%
CEBADA TOSTADA

REINO UNIDO 
Color 1400
 10%



Levadura [Saccharomyces] 

Organismo unicelular de la familia de los hongos. Es responsable de la fermentación (conversión de azúcar en alcohol y gas carbónico).


"Se denomina levadura a cualquiera de los diversos hongos microscópicos unicelulares que son importantes por su capacidad para realizar la descomposición mediante fermentación de diversos cuerpos orgánicos, principalmente los azúcares o hidratos de carbono, produciendo distintas sustancias.



Aunque en algunos textos de botánica se considera que las levaduras "verdaderas" pertenecen sólo a la clase Ascomycota, desde una perspectiva microbiológica se ha denominado levadura a todos los hongos con predominio de una fase unicelular en su ciclo de vida, incluyendo a los hongos basidiomicetes.



A veces suelen estar unidos entre sí formando cadenas. Producen enzimas capaces de descomponer diversos sustratos, principalmente los azúcares.



Una de las levaduras más conocidas es la especie Saccharomyces cerevisiae. Esta levadura tiene la facultad de crecer en forma anaerobia realizando fermentación alcohólica. Por esta razón se emplea en muchos procesos de fermentación industrial, de forma similar a la levadura química, por ejemplo en la producción de cerveza, vino, hidromiel, aguol, pan, antibióticos, etc.



Las levaduras se reproducen asexualmente por gemación o brotación y sexualmente mediante ascosporas o basidioesporas. Durante la reproducción asexual, una nueva yema surge de la levadura madre cuando se dan las condiciones adecuadas, tras lo cual la yema se separa de la madre al alcanzar un tamaño adulto. En condiciones de escasez de nutrientes las levaduras que son capaces de reproducirse sexualmente formarán ascosporas. Las levaduras que no son capaces de recorrer el ciclo sexual completo se clasifican dentro del género Candida.



La levadura es la primera célula eucariota en la que se ha intentado expresar proteínas recombinantes debido a que es de fácil uso industrial: es barata, cultivarla es sencillo y se duplica cada 90 minutos en condiciones nutritivas favorables. Además, es un organismo fácil de modificar genéticamente lo que permite realizar experimentos en varios días o semanas. Sin embargo, las levaduras poseen un mecanismo de glicosilación diferente al que se encuentra en células humanas, por lo que los productos son inmunogénicos."

Espero que os haya aclarado algunas cosas.

Un saludo y gracias por vuestro tiempo.

Nos vemos en los Bares.




lunes, 5 de octubre de 2015

LA CERVEZA DE MARCA BLANCA QUE COLÓ COMO ARTESANA

Buenos días cerveceros, esta mañana dando una vuelta por internet me he encontrado con este articulo y este video, muy interesantes jaja, os invito a leerlo y ver el video.

El artículo es de Mikel López Iturriaga (el Comidista).


Compramos birra vulgaris de supermercado a 25 céntimos la lata, fuimos a un encuentro de aficionados a la cerveza artesana y la dimos a probar sin decir qué era. ¿Picaron o descubrieron la trampa?

En el mundillo gastronómico, como en todos los mundillos, mucha tontería. ¿Pero cuánta? Para calibrar si los aficionados y entendidos en comidas y bebidas saben de lo que hablan o se apuntan a las modas sin tener ni idea, inauguramos una nueva sección:La prueba del postureo.

Para grabar el video, nos plantamos en el Barcelona Beer Festival, uno de los mejores eventos de cerveza artesana de Europa, armados con unos litros de mezclurria de distintas birras de marca blanca de Mercadona. ¿Gustó el preciado líquido de a 25 céntimos el tercio? ¿Lo confundieron con las más exquisitas Indian Pale Ales? ¿O descubrieron que era del montón? Para saber qué ocurrió, y de paso reírte un rato con las respuestas, tendrás que ver el vídeo de arriba.


Un saludo, y gracias por vuestro tiempo.

Nos vemos en los Bares.

viernes, 2 de octubre de 2015

ANÁLISIS DAFO DEL SECTOR DE LA CERVEZA

Buenos días cerveceros.

Siguiendo con el proyecto os voy poner el analisis DAFO que he hecho para nuestra empresa, para el que no sepa lo que es, un analisis DAFO es un analisis (valga la redundancia) de Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades tal como este:
Análisis DAFO.


Debilidades:

Una de las debilides de nuestro negocio es la inesperiencia en el sector, aparte de otras más generales como la gran debilidad que tiene el sector de la cerveza en España como es la cultura, la tradición española está en el vino, hay mucha más cultura de vino que de cerveza aunque esta última está creciendo. Esto afecta tanto a nivel artesanal como a nivel industrial. Hay países europeos que beben el doble de cerveza per cápita.
Otra debilidad más específica de la cerveza artesana es el riesgo de lo desconocido, a pesar del éxito de otros países nunca se sabe si en la cultura española tendrá el mismo éxito. La economía española además es más floja que la americana, o que la de países Nórdicos en los que tiene éxito la cerveza de calidad Premium, lo que se podría llegar a pensar que en España solo triunfen las cervezas económicas.

Amenazas:

Una gran amenaza como en cualquier sector emergente, es la creciente competencia de nuevas cervezas artesanas, a pesar de ser un sector en alto crecimiento, el número de nuevas cerveceras que se quieren aprovechar de la misma situación también es muy elevado. Otra amenaza es la expansión de cervezas importadas de países europeos. Muchas marcas no multinacionales también están expandiendo su terreno a España.

Fortalezas:

Como fortaleza se considera los datos de consumo de cerveza en España, pese a ser menor que en otros países, este número de litros consumidos per cápita es muy elevado. Al ser sector emergente y novedoso, hay muchas noticias del crecimiento de este tipo de cerveza lo cual supone una publicidad muy buena. Las noticias que se tienen de momento sobre la opinión de españoles ante esta nueva cerveza, considerada una bebida y no solo un “refresco”, son muy positivas.

Oportunidades:


Los datos del crecimiento en países no solo nórdicos sino también mediterráneos hacen de este sector una oportunidad de negocio muy fuerte. Italia es un ejemplo de país mediterráneo con costumbres parecidas que en los últimos 4 años ha triplicado sus microcerveceras hasta llegar a casi 500. En España no llegan a 100 pero aumentan a una velocidad de 3 por mes aproximadamente. Hace 20 años en estados unidos no superaban las artesanas ni el 1 % de la total consumida y actualmente están por encima del 5% del total, luego se deduce que en países con esta moda también pegarán las cervezas artesanas un gran mordisco a las industriales.

Un saludo y gracias por vuestro tiempo.

Nos vemos en los Bares.

jueves, 1 de octubre de 2015

ORIGENES DE LA CERVEZA

Buenos días cerveceros, hoy vamos a ir con un poquito de historia que nunca está de más saber donde se origino esta bebida que tanto amamos.

La cerveza es una bebida alcohólica espumosa preparada con granos de cebada u otros cereales fermentados en agua y aromatizados con lúpulo.
Su nombre proviene del latín “cervêsïa”, palabra del galo (idioma celta), según el filólogo y etimólogo Joan Corominas.
También es dicho que proviene de “cerevisia”, palabra que se descompone en Ceres, diosa latina de la tierra y los cereales y “vis”, que significa fuerza. Etimología, de Phillippe Duboe-Laurence y Christian Berger (autores del libro El libro del amante de la cerveza), que no esta muy aprobada por los filólogos y etimólogos.
De cualquier modo si que es cierto que “cereales” proviene de cerealis, y viene representando a la diosa Ceres, la cual esta simbolizada con espigas de trigo en la mano.
El origen de la cerveza se remonta en la historia de la humanidad. Su origen se remonta a la Edad de Piedra, y esta ligado a la aparición de grupos sociales sedentarios, al inicio del cultivo del cereal y a la elaboración de pan.
Al parecer, la primera bebida fermentada que conoció el hombre fue la cerveza, y se cree que apareció junto con el pan de cebada. Es posible que alguien hubiese dejado el pan olvidado a la intemperie; la humedad y la flora bacterial provocaron una fermentación natural. Al recogerlo, observo que el pan había segregado un líquido que le supo tan bien, que sucesivamente trato de reproducir el proceso.
Es sabido que hace más de 6.000 años, en la tierra de los ríos Tigris y Eufrates, los sumerios (habitantes del sur de Mesopotámica) elaboraban y consumían cerveza. Un grabado de esa época representa a unos bebedores de cerveza junto a los cuales se reprodujeron algunas canciones dedicadas a la diosa de la cerveza, Ninkasi. Además, los sumerios conocieron varios tipos de cerveza, entre ellos una variedad conocida como superior.
Los babilonios heredaron de los sumerios el arte del cultivo de la tierra y la elaboración de la cerveza. El rey Hammurabi dispuso en un decreto normas sobre la fabricación de la cerveza, en el cual también se establecían severos castigos a quienes adulteraran la bebida. La elaboración tenía carácter religioso y era realizada solo por las sacerdotisas. Los babilonios preparaban la cerveza a partir de los panecillos de harina de cebada y la llamaban pan líquido.

La leyenda que Osiris preparo la primera cerveza pertenece a la historia primitiva de Egipto y, según esta versión, la cerveza seria un invento de los dioses. Los griegos identificaron a la cerveza con los egipcios, ya que la palabra zythum, empleada para designar a los egipcios, también la emplearon para significar "vino de cebada". Es de anotar que los fabricantes egipcios de cerveza eran exceptuados del servicio militar, y tanto los soldados como las autoridades recibían cerveza como parte de su paga.
También existen pruebas de que los chinos producían una clase de cerveza de trigo llamada kiu, hace más de 4.000 años.
La cerveza se encuentra entre las ofrendas hechas a los dioses en casi todas las culturas. En los países nórdicos se ofrecía cerveza a Wotan, el gigante Oegir era el cervecero y Thor el dios del trueno, el protector de la cerveza.
La cerveza paso de Egipto a Europa a raíz de las cruzadas. Los caballeros de regreso a sus países la llevaban consigo.
En la historia medieval y moderna aparece la tradición alemana, que es muy antigua. A raíz de fuertes heladas consecutivas que afectaron los cultivos de la vid, en Europa tomo fuerza la cerveza como reemplazo del vino. Por esa época, los habitantes del norte de Europa utilizaban hierbas aromáticas y plantas silvestres para modificar el sabor y aroma. Se cuenta que Santa Hildegarda, abadesa de Ruperstberg, fue quien primero adiciono lúpulo a la cerveza. A raíz de ello, la cerveza se convirtió en importante objeto de comercio. En el siglo XII, el rey Juan Primus (Juan I de Flandes de la Casa de Constantinopla), conocido como Gambrinus fue un protector de los cultivos de cebada y, por ende, de la cerveza.
En la Edad Media, los alemanes poseían cerca de 500 claustros en los cuales se elaboraba y comercializaba la cerveza, ya que era privilegio exclusivo de los monjes y monjas, siendo muy famosas, en ello, las monjas de los Prados de Santa Clara.
La primera organización gremial de fabricantes de cerveza nació en Paris en 1258 y 10 años mas tarde, el reglamento para producir la bebida se inscribía en el libro de los oficios.
Alemania ha influido mucho en fijar las características de la cerveza moderna, al punto que hoy en día aun cuentan con la "Ley de la Pureza" promulgada por el duque bávaro Guillermo IV de Orange en 1516, que obliga a producir la bebida con cebada malteada, agua, lúpulo y levadura.
En Inglaterra, la cerveza era tan importante que su Carta Magna daba la medida adecuada para la venta y consumo. Además, uno de los oficios más antiguos de ese país es el de "Conner" o degustador de cerveza.
La primera cervecería del continente americano fue construida en 1544 por don Alfonso de Herrera, cerca de Ciudad de México.
Los peregrinos ingleses fueron los que llevaron la cerveza a los Estados Unidos; una de las primeras cervecerías establecidas en Estados Unidos data de 1612 y perteneció a Adrian Brock y Hans Cristiansen. En el siglo XIX llegaron a registrarse más de mil novecientos establecimientos en todo el país.
La cerveza llego a Canadá con los franceses, en 1668. Jean Talon, superintendente de la provincia de Québec, fue autorizado por la corona francesa para construir la primera cervecería. La fabrica mas antigua de América, aun en funcionamiento, es la fundada por Jhon Molson en Montreal y data de 1786.
Si concebimos la “chicha” como una forma de cerveza, los sudamericanos la descubrieron hace cerca de 2.000 anos. En Colombia, los hermanos Cuervo fundaron en Bogota, en 1884, la primera cervecería, la cual tuvo muy corta vida. En 1889, Leo S Kopp, ciudadano alemán, fundo en el Socorro (Santander) la fabrica conocida como Bavaria, que posteriormente, en 1891, fue trasladada a Bogota. A principios de siglo, se fundaron varias cervecerías entre las que destacamos: Ancla en Honda, Nevada en Santa Marta, Clausen en Bucaramanga, Germania en Bogota, Poker en Manizales, todas ellas hoy desaparecidas, algunas por haber sido absorbidas por Bavaria. Actualmente en Colombia se tienen seis plantas cerveceras, todas ellas de Bavaria, del grupo SAB Miller. Ya en los albores del siglo XXI, el país se inicia en la cultura de las microcervecerías. 

Espero que os haya parecido interesante, no dejéis de leer la entrada de la importancia de la mujer en el nacimiento de la cerveza que esa entrada completa esta, y mañana ya os hablaré de la historia de la cerveza en Europa y en España.

Un saludo.

Gracias por vuestro tiempo, nos vemos en los Bares.

LA IMPORTANCIA DE LA MUJER EN EL NACIMIENTO DE LA CERVEZA.


Buenos días cerveceros.
Como no puede ser de otra manera, una mujer nos dio la vida y la cerveza no iba a ser menos a ella también se la dio alguna mujer en tiempos ancestros, desde aquí darle las gracias a esa sabia que comenzó a hacer este liquido de los Dioses.



El origen de la cerveza esta íntimamente ligado a la figura de la mujer. Mientras el hombre concentraba sus esfuerzos en la caza, la mujer recogía y conservaba los vegetales. Los alimentos recolectados se cocían para producir unas sopas claras y fermentadas de gusto probablemente muy fuerte y seguramente ácido, amargo y áspero. El desarrollo de la agricultura, del cultivo de cereales y de su almacenamiento permitía consumir estas sopas durante todo el año. El conocimiento de la agricultura también permitió obtener diversos tipos de harina para cocinar las sopas con diferentes sabores, con lo que el gusto se fue convirtiendo en una cualidad buscada en todas las elaboraciones. Con el tiempo, la cocina comenzó a refinarse y nacer la gastronomía. Las sopas ácidas y transparentes dejaron paso a otras más espesas y de sabor más suave.

La mujer se convirtió en una experta cocinera de fermentaciones ácidas, pero no tardo mucho en conocer y dominar la fermentación alcohólica, lo que le sirvió para producir bebidas espirituales que permitían ver cosas sobrenaturales. El éxito de estas bebidas dependía de los ingredientes de la sopa inicial, de la temperatura ambiente y de las levaduras silvestres que iban probando y experimentando.

Durante milenios la cerveza ha sido preparada exclusivamente por mujeres, por el rol social que ha desempeñado en las artes culinarias, y también debido al componente ritual mágico o sagrado de la cerveza, que abarca desde la elaboración, con todos sus aspectos mágicos, hasta su posterior libación alrededor del caldero de fermentación. La mujer era patrona, sacerdotisa y hechicera en todo este proceso. Tenía poderes mágicos y ocupaba el centro de unos rituales sagrados sin los cuales la cerveza no sería esa bebida excepcional a la que la humanidad atribuía toda clase de virtudes.

Un saludo.

Gracias por vuestro tiempo, nos vemos en los Bares.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

A que temperatura se tiene que tomar la cerveza artesana.

En esta entrada os voy a poner un grafico en el que se explica muy bien a que temperatura debemos tomarnos la cerveza según el tipo.



Un saludo.

Gracias por vuestro tiempo, nos vemos en los Bares.